La Unión Europea retrasa la entrada en vigor de la Ley de Inteligencia Artificial para los sistemas de alto riesgo hasta diciembre de 2027. Además, explora fórmulas para relajar el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) para no perder competitividad frente a Estados Unidos y China. El objetivo es alcanzar un delicado equilibrio entre competitividad, seguridad jurídica y protección de derechos fundamentales.
El aplazamiento de la Ley de IA, según estimaciones de la Comisión Europea, podría suponer un ahorro de unos 225 millones de euros para las empresas. Bruselas estudia reclasificar el desarrollo de la IA como materia de interés público o investigación científica. La decisión deja sin cobertura definida a tecnologías como la identificación biométrica o la gestión inteligente del tráfico urbano.
En paralelo, Bruselas estudia introducir cambios en la interpretación del RGPD. La ley no favorece el desarrollo de la IA generativa, que requiere grandes volúmenes de datos. La finalidad sería permitir reutilizar datos anonimizados sin necesidad de un nuevo consentimiento explícito.
La CE ha sido criticada por su excesiva capacidad legislativa, considerada por muchos un obstáculo para la innovación y el desarrollo. Los más críticos advierten que: mientras Europa legisla, el mundo avanza.
Legislación frente a innovación
Estados Unidos: la cultura estadounidense, prima el emprendimiento y la innovación, frente a la capacidad regulatoria.
China: promueve un modelo estatal centralizado. El Gobierno apuesta a fondo en el desarrollo de la IA, apoyándose en una recolección masiva de datos.
La visión de Delonia: IA responsable como activo estratégico
En Delonia pensamos que el retraso de la Ley de IA no debe interpretarse como una invitación a la parálisis, sino una oportunidad para que las compañías europeas fortalezcan su infraestructura antes de que las reglas sean obligatorias.

¿Cómo cuadrar el círculo: promover la competitividad y preservar los valores de la sociedad europea? En Delonia proponemos tres ejes de acción:
1. Soberanía tecnológica y de datos: frente a la dependencia de modelos externos (EEUU/China), impulsamos soluciones propias y soberanas que garantizan la permanencia del dato en la organización. Lo que requiere un mayor nivel de inversión, sin la cual no se logrará desacoplar soluciones de IA de los principales proveedores estadounidenses.
2. IA de caja blanca: en Delonia nuestro objetivo es la confianza. Apostamos por sistemas de IA en los que cada decisión pueda ser controlada, verificada y auditada.
3. Auditoría preventiva y sandboxes: ayudamos a las empresas a implementar una IA responsable, que además evita riesgos sistémicos y ciberataques.
Clasificación de países por uso de la IA per cápita
1. Emiratos Árabes Unidos
2. Singapur
3. Noruega
4. Irlanda
5. Francia
6. España
7. Nueva Zelanda
8. Países Bajos
9. Reino Unido
10. Catar
Conclusión
Frente a China y EEUU, en el ámbito de la IA, Europa pone el énfasis en la privacidad y la ética.
En Delonia estamos convencidos de que las compañías que integren la IA de forma responsable tendrán una posición de liderazgo en un mercado basado en la tecnología y la confianza. Como casos prácticos se podría citar: el peritaje de siniestros, la explotación de gemelos digitales o la conversión inteligente de catálogos de datos.
Si Europa es demasiado estricta, sus empresas pierden agilidad; si es demasiado laxa, traiciona los principios de privacidad que la definen.




