Del 21 al 23 de marzo de 2023 se celebró en Madrid el XXVI Congreso Nacional de Informática de la Salud, al que acudió Delonia Software de la mano de VIDAL Vademecum.

Uno de los objetivos del encuentro era conocer el desarrollo de la estrategia digital del Sistema Nacional de Salud, además de poner de manifiesto las necesidades y los avances en el sector de la salud. En las mesas de debate se puso el foco en el desarrollo de proyectos de la sanidad pública, aplicable en muchos aspectos a la sanidad privada, aunque no fue en la privada donde se puso el mayor interés.

La construcción del espacio de datos de salud: retos y oportunidades en el ámbito nacional y transfronterizo

 

Aquí se trataron temas interesantes y de plena actualidad. Se planteó cómo se van a compartir y gobernar los datos de salud entre los países de la Unión Europea. Para ello hay que diferenciar entre datos para un uso primario -asistencial- y secundario -investigación-. Miguel Ángel Moreno señaló la necesidad de crear casos de usos que ayuden a que los ciudadanos entiendan el valor de los datos, más allá del uso publicitario de los mismos. La Estrategia Europea de Datos busca convertir a la UE en un mercado único de datos, que la haga más competitiva frente a países como Estados Unidos o China. Hay que armonizar la interpretación de los datos de los diferentes países europeos, lo que supone un reto importante y complejo. Alberto Pinedo apuntaba que era difícil compartir datos con tecnología de hace 20 años, un inconveniente que no se puede obviar.

Ignacio Coll Clavero insistió en un punto clave, hay que generar confianza en el ciudadano ya que si este no cede sus datos, no se podrá construir nada. El ciudadano tiene que controlar su información y saber que él/ella tiene la última palabra sobre el uso de sus datos, incluso para que pueda compartir una parte acotada de los mismos, y no necesariamente todo, siempre con el fin que él/ella quiera darle.

Planes para la Digitalización: Atención primaria y comunitaria y atención digital personalizada

 

En este debate se abordaron cuestiones fundamentales. Mercedes Alfaro incidió en la idea de que la sanidad incorpore roles tecnológicos y no solo sanitarios para poder afrontar los retos que hay por delante, entre otros prevenir y tratar de forma más eficiente la enfermedad crónica.

Tanto entre los profesionales sanitarios como en los pacientes hay una brecha digital que dificulta la implementación de la tecnología. Los cambios tienen que venir de abajo a arriba para que no haya resistencia pues muchas veces son los propios profesionales quienes presentan más inconvenientes ante las transformaciones.

Todavía se está lejos en aspectos prioritarios como la calidad del dato y la historia clínica única e interoperable. El profesional sanitario debe emplear su tiempo en atender al paciente y no en trabajos administrativos. Por tanto, hay que registrar la asistencia en la historia de la manera más sencilla y eficaz posible.

La Ciberseguridad en el sector salud

 

José Luis Rojo de Luque señaló que tenemos un entorno sanitario interconectado, que aspira a estarlo cada vez más, pero con muchos sistemas “legacy” obsoletos y un perímetro muy amplio y expuesto de control. Los ciberataques son un peligro real pues ya han parado la funcionalidad de algunos hospitales. Y esto a pesar de que a menudo los ataques detectados no son muy complejos. No obstante cabe preguntarse si: ¿los ataques no son sofisticados o es que los complejos ni siquiera se detectan?

El profesional de la salud siempre se está formando, y ve con normalidad este esfuerzo continuado para temas sanitarios, pero no se hace en ciberseguridad, una cuestión pendiente en muchas organizaciones. Falta formación y cuando se imparte, a menudo no cala en las pautas de trabajo diario.

XXVI Congreso Nacional de Informática de la Salud

Desarrollo del talento digital en salud

 

Como señaló José Manuel Baltar la transformación digital pasa por cambiar la organización y los procesos, algo que afecta a los empleados y a su cultura del trabajo. Por otro lado, no se habla de la colaboración de la sanidad pública y privada, pero el sistema no funcionará si se deja fuera a los 12 millones de usuarios de la sanidad privada. Este experto apuntó que la interoperatividad debe ser universal o se va a avanzar poco.

Francisco Javier Turumbay insistió en que para que los datos disponibles sean válidos es necesario que sean interoperables, compartidos y semánticos (homogéneos) y para ello es necesario que los profesionales los registren de la forma adecuada, es decir, normalizada. El profesional debe percibir que estos requisitos no están destinados a burocratizar el sistema sino que son necesarios para dar un mejor servicio y benefician a todos, profesionales y pacientes.

La incorporación de la IA a los servicios sanitarios

 

Se habla mucho de IA (inteligencia artificial) pero en la práctica hay pocas soluciones aplicadas cuyo uso es muy interesante, por ejemplo para estructurar diagnósticos o procesar el lenguaje natural contenido en los informes médicos.

Para la implantación de estas soluciones hay que tener en cuenta la cultura médica, ya que los profesionales pueden tener resistencia y convertirse en una barrera a la implantación de estas soluciones. Sin embargo parece innegable que en unos años, los profesionales que utilicen la IA en su práctica médica obtendrán mejores resultados que aquellos que no lo hagan. Ciertamente acabará siendo algo esencial y los sanitarios terminarán aceptándola. En lo que respecta a los pacientes, hay que explicarles cómo la IA artificial les va a ayudar para que superen sus reticencias.

Francisco Sánchez Laguna indicó que la IA se ha puesto de moda, pero debemos usarla basándonos en evidencias, y más en la sanidad, y no siempre es fácil obtener y constatar estas certidumbres. Tampoco tenemos claro cómo evitar los sesgos en el uso de la inteligencia artificial. El profesional comete errores por el sesgo cognitivo y esto se va a trasladar a la IA, pero aún no sabemos cómo tratar este aspecto ni cómo corregirlo en los algoritmos.

David Álvarez López alertó de que no hay una estandarización a la hora de utilizar esta tecnología. En la actualidad la IA no genera diagnósticos que sean aceptados. Las evidencias científicas en las que debemos apoyarnos aún son escasas. Insistió una vez más en que los modelos tienen que generar evidencias y hacen falta unidades de certificación de los algoritmos.

Ignacio Redero García fue otro de los ponentes que sacó a colación el fenómeno ChatGPT que en 2 meses han usado más de 100 millones de usuarios y que está repercutiendo sobre la imagen pública de la IA. 15 millones de pacientes buscan información en Google accediendo a fuentes no fiables. Seguimos necesitando datos de calidad y una interpretación homogénea y semántica de los mismos.

En resumen, el XXVI Congreso Nacional de Informática de la Salud puso de manifiesto los retos a los que se enfrenta la sanidad, en lo que se refiere a la digitalización y uso de tecnologías punteras. Tanto los profesionales sanitarios como los pacientes deberán cambiar sus pautas de comportamiento para abrazar tecnologías disruptivas como la IA que no solo han venido para quedarse, sino para ayudarnos en la lucha contra la enfermedad. Todos debemos trabajar para superar las barreras y construir un sistema de salud más integrado, seguro e interconectado.